lunes, 11 de mayo de 2009

LOS ATAQUES DE CONCIENCIA


A menudo, cuando sabes que eres libre, que no le debes explicaciones a nadie, que solo tú modificas y alteras los horarios de tu bienaventurada existencia, haces de tu vida la mejor película que soñaste para ti mismo. Eres el artífice de tus mejores fantasías, de parrandas interminables y constantes planes para el fin de semana que se acerca.

Todo esto, de alguna manera, logra llenar las expectativas de lo que entonces se percibe como la felicidad completa… Pero ese torbellino de incontrolables sensaciones se va apaciguado por el irremediable “ataque de conciencia” que alguna vez (solo en algunos seres) logra asomarse por ese rinconcito del alma que parecía olvidado por completo.

A mí me sucedió… y a decir verdad, me sorprendió totalmente porque hasta hace tan solo un tiempo, vivía repitiéndome a mi misma, hasta el punto de convencerme, que esa era la forma en la que quería continuar viviendo, sin rendir cuentas sobre mis actos, sin sentir remordimiento alguno, justificando siempre mis ausencias….

Hasta que un día, no sé como o porque razón… muy a lo Julieta Venegas realmente reconocí en mi interior el “siento que hay en mí algo que está cambiando” suena gracioso, pero verdaderamente sentí que algo se cuarteo por dentro, pues cuanto más anunciaba y repetía lo satisfactoria que era mi vida, más sola, triste y vacía me sentía…

Ha pasado mucho desde entonces y aunque algunas cicatrices quedaron de aquello, me siento bien conmigo misma tal y como estoy. Gozando de la misma libertad que siempre tuve pero con responsabilidad y juicio; tomándome las cosas con calma, sin acelerar el paso, porque de eso se trata… de vivir rescatando lo mejor que podemos encontrar a nuestro paso y atesorando en el alma lo que realmente nos hace feliz y reconforta.
MV
Marzo, 2009

viernes, 6 de febrero de 2009

TODO TIENE SU MOMENTO

Hoy tengo una sensación diferente… podría decirse que prácticamente es una petición alojada el alma que necesito soltar… Hoy quiero perdonarme a mí misma por todos los errores que cometí, por todas las veces que dije adiós sin haberlo querido y por todas aquellas veces que no fui lo suficientemente valiente para detenerme y dejar de lado lo que me hizo sufrir más del tiempo que debí…

Quiero volver a empezar mi vida pero esta vez sin sobresaltos ni culpas repentinas, sin temor a las consecuencias implacables que otorga la soledad…. Quiero simplemente “vivir” sin depender emocionalmente de otro ser humano… quiero volver a reencontrarme conmigo misma, concluir las cosas que deje pendiente, regalarme un poquito de tiempo si es lo que quiero o comprarme alguna que otra cosa si es lo que deseo, porque eso, por absurdo que parezca, de alguna manera, siempre me alegro el corazón…

Rebuscando en mi memoria encontré que son varias las cosas que siempre quise conseguir y nunca intente por simple temor, falta de coraje o porque nunca me animé a hacerlo a solas, como publicar el libro en el que suelo anotar lo que he aprendido en mi diario vivir… Plantar el árbol que hasta el día de hoy postergue esperando a que mi hija crezca lo suficiente para construir juntas ese recuerdo… Tomar un telescopio para encontrar cometas en el firmamento… Aprender el preciso y delicado arte del tiro con arco y flecha, pintar un óleo, hacerme un tatuaje, practicar escalada, bailar flamenco y una buena sevillana y claro está, para concluir tomarme un tinto a solas como no lo hago hace mucho tiempo…

Esta vez no me negare la libertad de hacerlo… no esperare más tiempo, si es preciso improvisarlo, porque la vida es corta y todo tiene su momento… éste es el mío y no pienso perdérmelo…




MV
Febrero, 2009



martes, 25 de noviembre de 2008

APRENDIENDO A VIVIR

Hoy llego a mis manos una historia invalorable sobre una niñita coreana que perdió las piernas en un accidente, sus padres no contaban con los medios necesarios para una prótesis y colocaron en ella una pelota de básquet cortada por la mitad para que pudiera transportarse.

Esta singular historia me hizo reflexionar sobre una situación difícil que estoy pasando desde hace algún tiempo. Las cosas no siempre van bien y en ocasiones se ponen a prueba el coraje, autocontrol y dominio propio para poder salir airoso ante cualquier circunstancia que vivimos.

Quiero pensarme a mi misma como esa niñita sobre la pelota, que sonreía alegremente sin perder esperanza porque no veía el problema, por el contrario esperaba pacientemente la solución, la cual llego después de un tiempo con la prótesis perfecta de un par de piernas que le fueron donadas por médicos extranjeros especialistas en el área.

Cada cosa que vivimos tiene un proceso, las cosas no se solucionan de la noche a la mañana, pero sé que si espero como esa niñita, con la esperanza viva y el corazón tranquilo, esto también pasará y en poco tiempo será tan solo el recuerdo de una lucha más que se pudo ganar.

Quizás sea esta la oportunidad para aprender a “dar botes de alegría” mientras espero y confío en que todo saldrá bien y que pronto llegarán ese “par de piernas” que necesito para continuar caminando…



MV
Abril, 2008

PORQUE QUIERO COMPARTIR MI VIDA CON UN EXTRA TERRESTRE

En determinados momentos de mi vida me he sentido como un ser alienígena… No porque posea poderes sobrenaturales o visión de rayos láser… Todo lo contrario, es por la simple y sencilla razón de esperar encontrar en algún lugar del mundo a otro ser humano con las particularidades con las que sueño.

Para empezar… ese ser por el que espero debe ser como MARK CHANG… “El Príncipe de Yugopotamia” (basado en unos dibujos animados que suelo ver por las noches con mi hija)

La historia de Mark Chang se inicia cuando huye de su galaxia y de sus padres quienes desean obligarlo a casarse con la Princesa Mandie (cuyo fin es destruir toda vida humana). Mark abandona todo y se refugia en la Tierra con la apariencia de ser humano con el único fin de encontrar el amor verdadero.

Suena fantástico verdad? Pero existen muchas razones y porqués para tal pedido:

- Para empezar, el amor de mi vida debe ser un príncipe… porque solo así sabrá tratarme y cuidarme como a una princesa.

- Debe tener tentáculos fuertes… porque solo así podrá evitar que pueda soltarme (usualmente salgo huyendo en cuanto siento vacío o que las cosas con caminan como deberían) y lo más importante…

- Pienso que el candidato perfecto tiene que ser extra terrestre, porque solo un ser de otro mundo podría llegar a entender mi corazón.

Esta no es más que una metáfora graciosa y diferente, pero tiene sentido; pues lo único que espero, es encontrar un amor verdadero, alguien diferente, desprendido, capaz de tomar decisiones asumiendo las consecuencias de sus actos, con defectos como todos, pero con la entereza para reconocerlos e intentar cambiarlos.

Si existe alguien así en algún lugar del planeta (y que no sea de Yugopotamia) en este rincón del mundo existe otro ser humano con espíritu de alienígena dispuesta a amar, crecer, dar y compartir mucho más que una vida en común.



MV
Febrero, 2008

UN AÑO MAS = UN PELDAÑO MAS

Ayer festejamos en casa el cumpleaños número seis de mi hija María José. Si lo miro sencillamente, se trata tan solo de un año más de vida, pero si lo medito como acostumbro hacerlo, con todo lo que para mi representa, es un año más de hermosas alegrías, de citaciones a la escuela para recoger orgullosas libretas y coordinar actuaciones, disfraces coloridos, docenas de fotografías con inolvidables recuerdos, brillantes corazones y caritas felices que empapelan el refrigerador, de pequeños e inevitables accidentes caseros (deditos magullados, espasmos bronquiales y dientes de leche) y el intentar explicar de manera sencilla porque la muerte es un proceso natural de la vida (cuando murieron sus tortugas) o saber contestar adecuadamente sus profundas preguntas cuando me mira con sus enormes ojos fijos y su mano pequeñita en la mía pretendiendo ser para ella esa fuente inagotable de respuestas que colme cada una de sus interrogantes. Es una gran responsabilidad… pero estoy feliz de tenerla.

Todos estos pensamientos me ayudaron a recordar que hace algunos años cuando me hicieron una prueba psicológica a través de dibujos me pidieron que graficara 3 objetos. No fue difícil pensar cuales serían: una escalera, un árbol y un libro; (siempre los dibujaba de manera casi involuntaria en la última hoja de mis cuadernos o mientras hacía una llamada telefónica). Me dijeron que la escalera representaba mi vida, queriendo siempre llegar alto; él árbol y su sombra la protección que siempre necesitaba aún cuando no lo dijera en voz alta (mi familia) y el libro (mi Biblia); ya que ésta es mi peculiar manera de continuar viviendo. Mi sorpresa fue grande ya que nunca lo interprete de esa manera, pero es cierto… Cada año junto a mi pequeñita ES UNA PELDAÑO MAS QUE SUBIMOS JUNTAS, ese árbol en el que busco protección todo el tiempo ES MI FAMILIA (solo Dios sabe cuanto los necesito) y ese libro gordo que me acompaña todo el tiempo MI FE, porque es la única manera que conozco de seguir viviendo.

Un año más no es otra cosa que una gran oportunidad para continuar dándole gracias a Dios por permitirme continuar subiendo de esa escalerita imaginaria que vive en mi corazón, por permitirme amar a mi familia aún cuando parte de ella se encuentra lejos y sobretodo por seguir viviendo con esta fe inquebrantable que me hace creer que existe un plan, que Dios tiene un propósito en mi vida.

Aún no sé hasta donde llegaré en esa escalerita; cuanto tiempo más podré disfrutar de la sombra de aquel árbol, ni hasta cuando seguiré viviendo, pero sé que Dios tiene algo grande reservado para mi… y mientras dure en este mundo, quiero continuar haciéndolo junto a la gente que amo, junto a quienes yo decidí colocar en mi vida con la libertad de mantenerme firme en mis convicciones. Una vez me dijeron que el amor no era un sentimiento, sino una decisión y aun cuando pueda sonar contradictorio, sé que es cierto! porque solo nosotros decidimos amar a quien merece nuestros afectos o apartarnos de quien nos impide crecer, ese es también un acto de fe, es creer en nosotros mismos, es VIVIR y no sobrevivir. Un año más, un peldaño más... que seguiré viviendo y disfrutando junto a las personas que amo, porque la vida es corta, solo estamos de paso y cada día continuaré esforzándome para seguir haciendo de esta vida algo espectacular.

MV
Octubre, 2007

UNA EXPERIENCIA ANECDOTICA EN MI VIDA…

A lo largo de nuestra vida, muchas personas entran y salen de nuestro camino… pero solo algunas de ellas logran albergarse por siempre en el corazón a pesar de no encontrarse a tu lado todo el tiempo.

Una vez leí una metáfora en la señalaban que la vida era semejante a un paseo en tren; durante su recorrido encontrabas personas que hacían el mismo viaje, otras tantas te acompañaban desde que lo abordabas hasta el fin y algunas tan solo eran compañía durante un breve trayecto, pero definitivamente, todo este conjunto de personas, constantes o pasajeras dejaban una huella imborrable en cada uno de nosotros.

Si ese tren representa la vida misma, donde queda lo que compartiste con alguien que llego a tu vida en un determinando momento para alejarse luego despojándote de su cariño, de su protección, de lo mucho que pudo haber representado su presencia… que haces con todas esas preguntas sin respuesta que quedaron rondando en tu interior…

Lo único que realmente nos pertenece son aquellos buenos momentos que compartimos, para atesorarlos dentro del corazón como parte de esa experiencia vivida, como ese algo que nadie nos puede arrebatar, que vivirá en nuestros recuerdos por siempre para esbozar una sonrisa cuando al caer la noche te encuentres solo con tus pensamientos…

Quizás, se trate de una experiencia anecdótica más, pero tengo la certeza de que cada persona que llega a nuestra vida es importante no solo por lo mucho que se pudo compartir, sino porque a su lado crecemos, aprendemos y nos reconocemos a nosotros mismos reconstruyendo poco a poco la fe perdida, el entusiasmo por lo nuevo y las ganas de continuar en ese viaje en el que nunca sabemos hasta donde ha de llegar….


MV
Agosto 2007

LO QUE EN ESTOS TIEMPOS SIGNIFICA SER MAMA


Entre las tantas tareas que como madre debo afrontar día con día, sucedió en esta semana un pequeño pero motivador momento que me hizo reflexionar una vez mas en lo afortunada que soy por ese tesoro tan grande que Dios me dio y lo importante que es para mi ser mamá.

Hace unos días, mi hija Maria José amaneció sintiéndose mal, le dolía la barriguita y se encontraba desganada... lo primero que pensé fue no enviarla al colegio en ese estado; pero no había nadie mas en casa, yo tenia que correr al trabajo y la persona que la cuida llegaría dos horas mas tarde. Faltar a la oficina era imposible, llamar a alguien para que la acompañe tampoco era una solución, simplemente, no había quien!

Fueron solo unos instantes...pero me sentí culpable de no poder ser esa mamá que espera en casa a que mi hija regrese de la escuela, que cocina sus platos favoritos y almuerza con ella, que cuida sus heridas y pasa minuto a minuto cada enfermedad.... me culpe a mi misma por no estar al alcance de mi hija... me sentí sola, incapaz de encontrar solución a la emergencia de ese momento.

Entonces, mi pequeña gran mujercita, de tanto solo 5 años... tomo mi cara con sus manitos y me dijo... “mamá... dame un pañuelito con colonia para olerlo si me siento mal y no te preocupes... voy a ser valiente...” mis lágrimas no pararon hasta verla partir en la movilidad.

Mi hija me había obsequiado una lección valiosa para toda la vida, la misma que dedico y comparto con todas mis amigas, con las que convivo diariamente de estas hermosas lecciones que nos dan nuestros hijos:

Si no cocinas porque pasas ocho horas trabajando o no haces las tareas con tus hijos porque estudias de noche para ofrecerles un futuro mejor; si sientes que pierdes parte de su niñez o adolescencia porque el día no te alcanza para mas y los fines de semana te quedan cortos para darles todo el amor que reservas exclusivamente para tus hijos... no desesperes, quizás no pertenezcas al tipo de madre “tradicional” pero estas enseñando con tu ejemplo lo que significa la responsabilidad, compromiso, entrega, dedicación, amor por el trabajo bien hecho… Nadie mejor que tú para formar los valores con los que crecerán tus hijos y dejar grabado en ellos lo que en estos tiempos modernos significa SER MAMA.

Si alguien me preguntara nuevamente que significado tiene para mi ser mamá, creo nada podría plasmar mejor mi respuesta que este maravilloso “diploma al mérito” que me regalo mi hija. Un dibujo con brillantes crayones en el que mi hija y yo estamos tomadas de la mano, ella por un lado sostiene feliz un globito rojo y yo… mi maletín.


MV
Julio 2007

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